DEGyD convocó a diálogo sobre violencia de género en la UdeC

Viernes 29 de noviembre 2019

 

“Violencia de género: del trauma personal a la responsabilidad del Estado” es el nombre del diálogo organizado por la Dirección de Equidad de Género y Diversidad, DEGyD, de la Universidad de Concepción, desarrollado este lunes 25 de noviembre en el auditorio Jaime Baeza de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, en el marco de la conmemoración del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

 

Actualmente, y desde el estallido social iniciado el 19 de octubre del presente, distintas instituciones y organizaciones nacionales e internacionales, como el INDH, la Defensoría de la Niñez, Amnistía Internacional, Abofem, entre otras, han revelado preocupantes cifras de vulneración de derechos humanos en el país. Vulneraciones que también han sido registradas en la Provincia de Concepción durante la vigencia del Estado de Excepción constitucional de emergencia (entre los días 19 al 27 de octubre) y, posteriormente, una vez levantada dicha medida excepcional, durante las masivas manifestaciones sociales en el mismo territorio.

 

Un hecho preocupante es que el descontento popular y las protestas masivas a nivel nacional, han estado acompañadas por casos de violencia sexual por parte de agentes del Estado, vulneraciones que han involucrado desnudamientos forzosos, amenazas, tocaciones y violaciones, registrándose en total, a la fecha (27 de noviembre 2019), 79 querellas por violencia sexual interpuestas por el INDH, entre las cuales han sido víctimas mujeres, niñas, adolescentes y personas LGBTIQ+.

 

Ante el contexto país, la Directora de la DEGyD, Dra. Lucía Saldaña Muñoz, explicó el marco de la conmemoración que motivó la realización de este encuentro. “La violencia contra las mujeres es diversa y puede ser institucional y sistemática. Va desde la violencia psicológica a la física, alcanzando su punto culmine en el feminicidio. El orden social opera como una enorme máquina simbólica inclinada a ratificar la dominación masculina y en ella, las instituciones sociales juegan un rol central. El Estado tiene un rol principal junto a la familia”.

“El punto de partida de la violencia contra las mujeres es, precisamente, la violencia simbólica, ejercida a través de interacciones de maneras muchas veces imperceptibles, dado que son prácticas naturalizadas. Implica invisibilizar a las mujeres, deslegitimando su capacidad de agencia y decisión en sus propias vidas, restringiendo sus acciones en todo ámbito y subordinándolas. El impacto de esto es tremendo y muchas veces imperceptible. Por esto, abordar esta temática debe ser un aspecto central en la labor de las instituciones”, detalló la Dra. Lucía Saldaña.

 

El Rector Dr. Carlos Saavedra Rubilar fue el encargado de abrir la actividad, haciendo un urgente llamado a reflexionar sobre la gravedad de esta problemática en el contexto actual. “El hecho de que, como sociedad, aún debamos darnos espacios para analizar temáticas como ésta que ya deberíamos haber superado es una constatación de que todavía se manifiestan muchas tareas que debemos enfrentar y resolver en relación a la violencia de género”.

 

La máxima autoridad UdeC, agregó que “este encuentro se realiza, por lo demás, después de 37 días desde que se produjo el estallido social en nuestro país, en que la ciudadanía ha puesto en tela de juicio prácticamente todas sus instituciones y levantado muchas demandas largamente postergadas y profundamente sentidas como las asociadas con las temáticas de género. Por una parte, porque se sabe de una constante negación de los Derechos Humanos con un fuerte componente de Género por parte de quienes deben velar por nuestra protección ciudadana”.

 

El panel de tres expositoras presentó distintas dimensiones y responsabilidades en torno a la violencia de género. Paulina Rincón González, académica e investigadora en prevención en salud mental, violencia de género y trauma, y Subdirectora de la Dirección de Estudios Estratégicos UdeC abordó la “Violencia de género y trauma”, quien explicó que “las consecuencias de la violencia tienen impacto a nivel personal, familiar y social. En lo primero, hay impacto en la calidad de vida, de tipo psicológicas, físicas, sexuales y fatales, que van desde sintomatología hasta trastornos como ansiedad, depresión o estrés postraumático; a nivel familiar tiene que ver con la afectación a la dinámica familiar y el impacto que tiene en niñas, niños y otros miembros de la familia que son testigos de la violencia; y a nivel social, un aislamiento de mujeres que no participan de la vida en comunidad, productiva del país; esto, además de los costos económicos que implica para el Estado el trabajar en prevención, reparación, para superar las secuelas de esta experiencia”.

 

Consuelo Hermosilla González, Fundadora y Directora de la Fundación Antonia que trabaja en la erradicación de la violencia en contexto de relaciones informales de pareja, expuso sobre “Invisibilización de la violencia en el pololeo” y dio cuenta de lo que denominó “laberinto” de la violencia de pareja. “Ninguna persona recibe violencia física sin antes haber sido víctima de violencia psicológica. A lo mejor, la víctima, al momento de contar su experiencia, no es consciente de en qué momento comenzó a recibir violencia psicológica, pero después de un tiempo en un tratamiento en que esté recibiendo ayuda y en que ya ha detectado las herramientas que tiene, ahí se da cuenta”, explicó.  

 

“Por otra parte, los estudios demuestran que, en Chile, los niños y niñas comienzan a pololear a los 12 años y, en promedio, los jóvenes se están casando alrededor de los 32, lo que implica un rango de 20 años en que las víctimas de violencia en pareja no tienen defensa por parte de la institucionalidad, dado que en nuestro país no existe la calificación de delitos de violencia de pareja en relaciones informales, sino que sólo al interior del matrimonio. Por esto, es muy relevante poder abordar la violencia, desde la temprana edad. El pololeo es la primera instancia en que las personas se desarrollan en pareja, y, por tanto, es la primera vez que va a aparecer este tipo de violencia. Ése es el momento en que es importante que las víctimas sean capaces de darse cuenta de estos patrones de conducta violenta, para poder corregirlos a tiempo”, destacó Consuelo Hermosilla.

 

Finalmente, la Subdirectora de la DEGyD, Ximena Gauché Marchetti se refirió al rol del Estado y la deuda que mantiene nuestro país en el abordaje de esta problemática, incluyendo la victimización de la comunidad LGTBIQ+, a niños, niñas y adolescentes. “En la sociedad hay grupos de personas que no tienen las mismas oportunidades que otras a desarrollarse plenamente. En esa lógica, los grupos que están sometidos a un mayor grado de vulnerabilidad en este sentido, son las mujeres, por una parte, y por otra las personas de la diversidad sexual. Las mujeres porque, efectivamente, hay un orden y un modelo patriarcal que nos ha puesto históricamente en situación de subordinación; y las personas LGTBIQ+ porque desafían el supuesto de la subordinación de las mujeres respecto de los hombres, esta relación y lógica binaria entre mujeres y hombres, que están construidas y reafirmadas a través del tiempo.

 

Ximena Gauché, Dra. en Derecho, agregó que “y la máxima expresión de esta desigualdad es la violencia que tiene muchas formas, pero destaca la de tipo institucional que, en general, se entiende como aquella que proviene de agentes del Estado y que se puede dar de manera directa o indirecta, a través de instructivos o protocolos que consagran esta desigualdad o de la actuación de estos agentes del Estado ante situaciones de manifestación social, como la criminalización de protestas pacíficas, o una actuación policial de manera diversa cuando se está frente a determinados grupos, una de las formas de violencia institucional más denunciada por el colectivo LGTBIQ+”.

 

Al concluir las tres exposiciones, se desarrolló un espacio de diálogo y reflexión con el público asistente, en el que tanto la comunidad universitaria, como las organizaciones y la sociedad civil participante plantearon propuestas y desafíos en torno al camino a seguir para avanzar en la erradicación de la violencia de género, moderado por el Subdirector de Postgrado UdeC, Dr. Leonardo Guzmán González.

 

Sobre el objetivo de este diálogo, la Dra. Lucía Saldaña enfatizó que “nos interesa visibilizar precisamente todos los componentes y dimensiones que involucra la violencia de género, así como los efectos para las personas que la sufren. Al mismo tiempo, relevar las medidas que deben tomarse para prevenirla, las que nos convocan como sociedad, y de manera primordial requiere la consideración en esta discusión de la acción del Estado, entendiendo la responsabilidad que tiene al momento de prevenir, investigar y sancionar esta forma de violencia”.

 

Además del contexto que vive hoy el país respecto a la violencia sexual donde el Estado debe aplicar aquellas medidas que impliquen tanto la prevención de hechos de esta naturaleza, como la pronta investigación de las denuncias, se plantea la discusión en el marco de la redacción de una nueva Constitución como un desafío a mediano plazo, de trabajar en torno a la responsabilidad del Estado en relación a la violencia de género pues este es un rol fundamental que debiese cumplir el Estado por medio de la formulación de políticas y planes nacionales para combatir la violencia contra la mujer desde un enfoque multisectorial. 

 

Por otro lado, las organizaciones, fundaciones, instituciones y universidades nos encontramos trabajando en prevenir y atender a las víctimas de la violencia sexual. Es bajo esta responsabilidad como actores sociales que se organizó el Diálogo “Violencia de género; del trauma personal a la responsabilidad del Estado” y cuyo objetivo fue generar un diagnóstico desde distintas dimensiones, incorporando a la comunidad universitaria y actores de la sociedad civil.